Madeira, una pequeña isla montañosa en la costa oeste de África, tiene un encanto que es difícil de describir. Combina el charm de una pequeña ciudad Portuguesa con la extraña geografía de un mundo de fantasía, donde típicas casas de techos de teja se cubren por neblina que desciende de las frondosas montañas.

En la cima de Madeira, sobrevolando la ciudad de Funchal y con vistas espectaculares a la bahía y al agitado mar Atlántico, se encuentra Casa Velha do Palheiro.

By Deby Beard More information http://bit.ly/2p1qUbU

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